La Homeòstasi Global Integrada contempla la capacidad del cuerpo de sanarse por sus propios medios de cualquier condición (lesiones, desequilibrios somáticos) que no supongan una patología grave. Por eso, trabajamos la tensión, el dolor, la ansiedad o cualquier otro desequilibrio contemplando tu estado físico, mental y emocional de modo holístico. Analizando y entendiendo la interrelación y codependencia de cada uno de estos componentes en el proceso de sanación integral del cuerpo. El objetivo: conseguir una recuperación no transitoria global, que te permita dirigirte hacia un estado de salud, bienestar, energía y confianza progresivos y estables en tu vida.
El cuerpo refleja el estado interno, emocional y mental, de una persona. Si estamos preocupados, estresados o asustados, el cuerpo se tensa y expresará inevitablemente esta tensión. Si estamos tranquilos, seguros, en silencio, el cuerpo se relaja y se hace presente, atractivo, sorprendente y poético en su movimiento y en sus respuestas.
El cuerpo es un camino muy valioso y único para trabajar cualquier aspecto somático de la persona. Un cuerpo relajado nos permitirá acceder a todo nuestro registro físico y emocional. Un cuerpo flexible, abierto, es capaz de adaptarse y responder a cualquier estímulo o evento de forma ágil, eficiente y creativa.
En nuestra primera sesión aprenderemos cómo relajar el cuerpo profundamente y las implicaciones de este trabajo a nivel mental y emocional.
Ante un reto, el cuerpo, de forma natural, se tensa. La mente se acelera. Nuestra atención queda parcial o totalmente paralizada por creencias, conclusiones y expectativas que tenemos sobre nosotros mismos. El miedo nos inunda.
En la segunda sesión, investigaremos este fenómeno que llamaremos reacción. Trabajaremos reacciones comunes que experimentamos en nuestras vidas, identificando el conjunto de tensiones, creencias y emociones que las conforman. A continuación, escogeremos una reacción principal que nos identifica y afecta de forma relevante y aprenderemos cómo pararla.
Parar una reacción nos permitirá liberar no sólo las tensiones físicas asociadas, sino también las emociones, creencias y limitaciones perceptuales que la conforman. Parar una reacción aporta una experiencia parecida a quitarse un peso de encima: toda la energía invertida en sostener la reacción queda liberada. El cuerpo recupera la ligereza, agilidad y creatividad que le son propias. La mente se libera de conclusiones y limitaciones instaladas. Se abre un nuevo registro de posibilidades físicas y mentales que, quizá, nunca antes habíamos contemplado.
Una de las funciones somáticas más determinantes a la hora de definir quiénes somos y cómo actuamos es nuestra atención. Es a través de la atención que puedo entender en profundidad mis circunstancias dadas y responder a cada momento escénico con sensibilidad y eficacia orgánica.
Una atención no unificada —fragmentada en diversos objetos de atención— hará que parte de mi energía quede diluida en aspectos a menudo perjudiciales: reflexiones, creencias o la observación y crítica de mí mismo. Una atención fragmentada se hace evidente en el nivel de presencia de la persona, en la profundidad emocional que es capaz de alcanzar, así como, especialmente, en su habilidad para adaptarse de forma ágil y creativa a su vida.
En occidente, asociamos a menudo la consciencia con una función o fenómeno que sucede en nuestra mente. Sin embargo, si prestamos atención a muchas situaciones de la vida, observaremos que, a veces, sabemos cosas sin haberlas pensado antes — a menudo, incluso, sin tan siquiera entenderlas. Es lo que se llama conocimiento intuitivo. En inglés, embodied knowledge.
En sesiones avanzadas exploraremos la capacidad del cuerpo de percibir y entender su entorno. Investigaremos la hipótesis de que el cuerpo pueda tener consciencia de su existencia más allá de la intervención de la mente. El objetivo no será otro que ganar confianza y experiencia en el uso de una habilidad que todos tenemos y que abre las puertas a una vida de sensibilidad y creatividad singulares.
Ser conscientes de la consciencia del cuerpo nos ayudará a relajar el control mental, permitir la incertidumbre, y acceder a todo el potencial perceptivo y sensitivo de nuestro cuerpo. Acceder a este potencial nos permitirá adentrarnos en los misterios de la creatividad y de una vida llena de confianza y próposito.
Formador
Entrenador Calificado del Método Grinberg.
Practicante de Meditación Vipassana.
Después de más de 20 años de experiencia profesional como actor y director escénico, trabajando y aprendiendo de personas y profesionales de los cinco continentes, inicio el proyecto El Cuerpo Consciente con el objetivo de enseñar a quienes lo deseen a reconectar con su yo verdadero a través de la conexión con su cuerpo, para vivir, de nuevo, una vida significativa, plena de energía, bienestar y creatividad.